
Sobre el programa
Sobre nuestras sesiones
Cada encuentro de miniArtists es una experiencia artística y afectiva diseñada para bebés, niños y niñas de 0 a 6 años. A través de la música, las artes plásticas y la expresión corporal, estimulamos el desarrollo integral en un ambiente seguro, creativo y familiar.
Nuestras sesiones combinan rutinas que brindan seguridad, espacios de exploración libre y la participación activa de las familias. Respetamos el ritmo de cada niño (a) y fomentamos vínculos significativos por medio del arte, el juego dirigido y la creatividad.
Otros servicios:
Planes individualizados de apoyo familiar (PIAF)
Además de nuestras clases grupales, miniArtists ofrece sesiones personalizadas de atención temprana para familias que desean acompañamiento individual en el desarrollo de su hijo o hija.
Este servicio incluye evaluación de las áreas del desarrollo, orientación familiar y diseño de estrategias de apoyo ajustadas a las necesidades del niño y su entorno.
Su propósito es brindar herramientas prácticas para acompañar el desarrollo desde el respeto, el vínculo y la vida cotidiana.
Etapas
El programa miniArtists está estructurado en cuatro etapas que respetan el ritmo madurativo y las necesidades evolutivas de cada caso. Cada grupo ofrece experiencias artísticas adaptadas a los hitos del desarrollo de su rango etario, en un ambiente controlado, seguro y afectivo.
miniSparks
Edades de 0 a 6 meses.
En esta etapa, el arte se convierte en una herramienta para fortalecer el apego seguro y estimular los sentidos de forma delicada. Las experiencias musicales incluyen movimiento compartido. Incorporamos estímulos sensoriales agradables que favorecen el desarrollo del vínculo, la regulación emocional, la atención y la escucha activa, favoreciendo el desarrollo postural, la capacidad de atención sostenida y la conciencia del cuerpo y del otro.
El adulto tiene un rol esencial como sostén emocional, intérprete y espejo del niño o niña.
miniWonders
(Edades de 7 a 12 meses)
Aquí el movimiento comienza a tomar protagonismo: girar, arrastrarse, sentarse y gatear se convierten en formas de interactuar con el mundo. El arte se presenta como un juego lleno de estímulos repetitivos, ritmos marcados, contrastes, sonidos corporales y objetos manipulables. Se promueve la imitación, la anticipación y la intención comunicativa a través de canciones con gestos, juegos y pequeños instrumentos. Se favorecen el desarrollo de la motricidad gruesa y fina inicial, las vocalizaciones intencionadas, la atención conjunta y la relación causa-efecto desde el juego.
El adulto facilita y acompaña la exploración, asegurando un entorno seguro de contención y libertad guiada.
miniMovers
(Edades de 1 a 2 años)
Durante esta etapa de grandes avances motores, emocionales y sociales, miniArtists ofrece experiencias que invitan a los niños y niñas a explorar con el cuerpo, los colores, los sonidos y las emociones.
A través de propuestas artísticas, musicales y corporales, se favorece el lenguaje verbal y no verbal, la autorregulación en entornos grupales, la coordinación motriz, la autonomía progresiva y la comprensión de instrucciones. Cada experiencia promueve la curiosidad, el ensayo, la expresión emocional y el disfrute del arte como una forma natural de descubrir el mundo.
El adulto acompaña desde la cercanía y el modelado, ofreciendo guía sin interrumpir la iniciativa del niño o niña.
miniCreators
(Edades de 3 a 6 años)
En esta etapa, el arte se transforma en un lenguaje propio para representar el mundo interior. Las sesiones estimulan el pensamiento simbólico, la construcción de narrativas, la resolución creativa de problemas, el trabajo en grupo y la reflexión estética. Se trabaja con materiales variados, se introducen técnicas artísticas sencillas, coreografías grupales, juegos teatrales, estructuras musicales repetitivas y dinámicas de juego dramático, además de que se introducen los primeros conceptos musicales. Todo esto favorece el pensamiento lógico y secuencial, el juego cooperativo y el respeto por turnos, la creatividad como vía de expresión emocional y social y la autoestima a través del reconocimiento del propio proceso artístico.
El adulto actúa como mediador y facilitador, promoviendo la exploración libre con límites amorosos y oportunidades de aprendizaje y vínculo profundo.